El etiquetado de frutas parece sencillo hasta que una partida se queda parada en destino porque falta el país de origen, el calibre no coincide con lo que pide el comprador o la pegatina se despega dentro de la cámara. En Troquela llevamos más de 20 años imprimiendo etiquetas para almacenes y cooperativas de Málaga, la Axarquía y Almería, y en esta guía resumimos lo que de verdad importa: qué datos son obligatorios, qué cambió con la normativa de 2025 y cómo elegir el formato y el material adecuados para cada producto.
01 · ConceptosQué es el etiquetado de frutas y por qué importa
Cuando hablamos de etiquetado de frutas nos referimos a toda la información que acompaña a la fruta fresca desde el almacén hasta el lineal: la pegatina que va sobre cada pieza, la etiqueta de la malla o la tarrina y la etiqueta de la caja o del palé. Cada nivel cumple una función distinta, pero todos deben contar la misma historia: qué producto es, de dónde viene, quién lo ha envasado y cómo se puede rastrear si surge una incidencia.
Un buen etiquetado de frutas cumple tres objetivos a la vez. El primero es legal: la fruta fresca está sometida a normas de comercialización europeas que obligan a declarar determinados datos. El segundo es logístico: los compradores, las centrales de compra y los operadores de exportación leen esas etiquetas para clasificar, almacenar y facturar. El tercero es comercial: en un lineal lleno de mangos y aguacates parecidos, la etiqueta es casi la única forma de que el consumidor reconozca tu marca y vuelva a elegirla.
Por eso no conviene tratar la etiqueta como un trámite de última hora. Una etiqueta bien planteada desde el principio ahorra reimpresiones, evita rechazos en destino y se convierte en una herramienta de venta que trabaja por ti en cada caja que sale del almacén.
02 · NormativaNormativa del etiquetado de frutas en España y la UE
La base del etiquetado de frutas y hortalizas frescas está en la organización común de mercados agrícolas, el Reglamento (UE) 1308/2013, que obliga a que estos productos cumplan unas normas de comercialización. Desde el 1 de enero de 2025 esas normas se recogen en el Reglamento Delegado (UE) 2023/2429, que sustituye al antiguo Reglamento de Ejecución 543/2011 y reúne en un solo texto las reglas para frutas, hortalizas, plátanos y frutos secos.
A esa base se suman el Reglamento (UE) 1169/2011 sobre información alimentaria al consumidor, que se aplica cuando la fruta se vende envasada, y el Reglamento (CE) 178/2002, que exige poder rastrear cada partida un paso hacia delante y un paso hacia atrás. En la práctica, el etiquetado de frutas no depende solo de lo que quieras contar, sino de qué producto vendes, en qué formato y a quién se lo vendes.
Hay dos tipos de normas. Once productos tienen norma específica (manzanas, cítricos, kiwis, lechugas y escarolas, melocotones y nectarinas, peras, fresas, pimientos, uvas de mesa, tomates y plátanos). El resto, como el mango o el aguacate, se rige por la norma general de comercialización, que exige siempre el país de origen.
La norma de 2025 también amplió la obligación de indicar el origen a productos que antes se libraban, como los frutos secos, los plátanos maduros o las frutas y hortalizas preparadas más allá del simple recorte. Si tu almacén trabaja con varias líneas, conviene revisar las plantillas de etiqueta de cada una, porque un mismo diseño puede no valer para todas.
¿Quién controla el etiquetado de frutas? En el mercado interior, los controles de conformidad corresponden a las comunidades autónomas, y en las exportaciones e importaciones con países terceros interviene el SOIVRE, el servicio de inspección del comercio exterior. Ambos revisan que lo que dice la etiqueta coincida con lo que hay dentro de la caja: origen, categoría, calibre y estado del producto.
03 · Datos obligatoriosLos 7 datos clave del etiquetado de frutas
Estos son los datos que revisamos en cada proyecto antes de pasar un diseño a máquina. No todos son obligatorios para todos los productos, pero juntos forman una etiqueta que no da problemas en ningún destino.
- Identificación del envasador o expedidor. Nombre y dirección o, en su caso, un código oficial que identifique al responsable del envasado.
- Nombre del producto. Necesario cuando el contenido no se ve desde fuera; en los productos con norma específica se añade la variedad o el tipo comercial.
- País de origen. Escrito completo y en un idioma que entienda el comprador: «España», no «ES». Es el único dato exigido siempre, también en mango y aguacate.
- Categoría comercial. Extra, I o II en los productos con norma específica, y muy recomendable en el resto porque la mayoría de compradores la piden.
- Calibre. Expresado en peso, diámetro o número de piezas, según el producto y la norma aplicada.
- Peso neto o número de unidades. Imprescindible cuando la fruta se vende envasada al consumidor final.
- Lote o código de trazabilidad. Permite localizar la partida si hay una incidencia y conecta la etiqueta con tu sistema de trazabilidad.

A estos siete datos se añaden, cuando procede, la marca comercial, el código de barras EAN o GS1-128 que pide la distribución, los sellos de calidad (producción ecológica, certificaciones privadas o una indicación geográfica protegida) y, en fruta envasada, los datos que exige el reglamento de información alimentaria. El orden y el tamaño de cada elemento también importan: un país de origen impreso en letra diminuta cumple sobre el papel, pero genera dudas en una inspección y en el propio consumidor.
04 · AxarquíaEtiquetado de frutas para mango y aguacate
La Axarquía y la costa de Málaga concentran buena parte de la producción europea de mango y aguacate, y eso se nota en las exigencias de etiquetado. Al no tener norma específica europea, el mango y el aguacate se comercializan bajo la norma general, pero la mayoría de compradores trabajan con las normas CEPE/ONU de cada producto y piden categoría, calibre y variedad en todas las cajas.
En el etiquetado de frutas tropicales hay además un reto físico: la piel. El aguacate Hass tiene una piel rugosa que cambia de textura y color al madurar, y el mango llega a la línea con humedad, restos de cera o cambios bruscos de temperatura. Por eso la pegatina de cada pieza necesita un adhesivo con buena pegada inicial, que aguante la cámara y que se pueda retirar sin dañar la fruta.
Durante la campaña de mango, que en Málaga va de agosto a noviembre, y la de aguacate, que se extiende de otoño a primavera según la variedad, los almacenes cambian de variedad y de calibre con frecuencia. Tener las etiquetas preparadas por variedad (Osteen, Keitt o Kent en mango; Hass, Bacon, Fuerte o Reed en aguacate) evita parar la línea para reimprimir. Muchas cooperativas nos piden también indicadores de maduración del tipo «listo para comer», que ayudan a vender el aguacate en su punto.
Si el etiquetado de frutas de tu almacén incluye exportación, prepara la etiqueta de caja con espacio para un segundo idioma. Reimprimir una tirada entera porque un cliente de Alemania o Francia pide el origen en su idioma sale mucho más caro que dejar ese hueco desde el principio.
El diseño también cuenta. En un mercado donde muchas marcas usan el verde para el aguacate y el amarillo para el mango, un buen trabajo de color, tipografía y forma de troquel hace que tu pegatina se reconozca a varios metros del lineal. Ese es el trabajo diario de nuestro departamento de diseño: que una etiqueta pequeña cumpla la norma y, a la vez, haga visible tu marca.
05 · FormatosFruta, malla y caja: qué lleva cada etiqueta
Un error habitual es pensar en una sola etiqueta. En realidad, el etiquetado de frutas se organiza en tres niveles y cada uno tiene su propio tamaño, material y contenido.
| Formato | Dónde va | Qué debe incluir | Material habitual |
|---|---|---|---|
| Pegatina de fruta | Sobre cada pieza | Marca, producto, origen y código PLU | Film o papel con adhesivo formulado para contacto con la piel de la fruta |
| Etiqueta de malla o tarrina | En el envase de venta al consumidor | Nombre, origen, peso neto, envasador, lote y código de barras | Polipropileno resistente a la humedad |
| Etiqueta de caja | En el lateral de la caja | Datos de la norma, categoría, calibre, variedad y GS1-128 | Papel tratado o térmico de alta adherencia para cartón |

El código PLU de cuatro cifras de las pegatinas lo asigna la IFPS (International Federation for Produce Standards) y lo usan las cajas registradoras para identificar el producto que se vende al peso. Por ejemplo, el aguacate Hass pequeño utiliza el 4046 y el grande el 4225. Si vendes a cadenas que pesan en caja, ese número es imprescindible en la pegatina.
En la etiqueta de caja, el reto es el espacio. Hay que ordenar muchos datos en una superficie pequeña y dejar sitio para la información variable (lote, calibre, peso o fecha de envasado) que se imprime en el propio almacén. Por eso solemos entregar estas etiquetas con la parte fija impresa a todo color y una zona en blanco preparada para impresión térmica.
Esta combinación de impresión a color y datos variables es, en nuestra experiencia, la forma más rentable de resolver el etiquetado de frutas de un almacén con muchas referencias: la imagen de marca se mantiene impecable y la información de cada partida se adapta en el momento.
06 · MaterialesMateriales y adhesivos para el etiquetado de frutas
El material decide si una etiqueta llega intacta al supermercado. En el etiquetado de frutas trabajamos sobre todo con tres familias de soportes:
- Papeles con tratamiento antihumedad, económicos y fáciles de imprimir, perfectos para cajas de cartón que no pasan largas horas en cámara húmeda.
- Films de polipropileno (PP) y polietileno (PE), que resisten agua, frío y roce. Son la opción habitual para mallas, tarrinas y pegatinas de fruta.
- Papel térmico directo o para transferencia térmica, para etiquetas de caja con datos variables que se imprimen en el almacén.
El adhesivo es tan importante como el soporte. Para la pegatina que toca la fruta se usan adhesivos formulados para contacto con alimentos, con buena pegada en frío y sobre superficies húmedas. Para las cajas que van a cámara, un adhesivo permanente de alta adherencia evita que la etiqueta se levante con la condensación.
La ley francesa AGEC exige que las pegatinas que se colocan directamente sobre frutas y verduras sean compostables en casa. Si parte de tu producción va a ese mercado, conviene pasar a soportes y adhesivos compostables antes de imprimir la campaña.
07 · ErroresErrores frecuentes en el etiquetado de frutas
Después de miles de tiradas para almacenes de Málaga y Almería, estos son los fallos que más vemos y que se evitan revisando el diseño a tiempo:
- Escribir el país de origen abreviado o con un tamaño de letra difícil de leer.
- Usar la misma etiqueta para varias variedades o calibres y corregirla a mano con rotulador.
- Elegir un papel sin tratamiento para cajas que pasan por cámara frigorífica.
- Colocar el código de barras sobre una zona curva o una solapa de la caja, donde el lector no llega.
- Olvidar el espacio para los datos variables que se imprimen en el almacén.
- Diseñar sin pensar en la marca: una etiqueta correcta pero anodina no ayuda a vender.
Un buen etiquetado de frutas se nota precisamente en que nadie tiene que pensar en él. Casi todos estos errores tienen el mismo origen: diseñar la etiqueta sin hablar antes con quien la va a usar. Por eso, antes de imprimir, preguntamos cómo se etiqueta en tu línea, en qué cámara se guarda la fruta y a qué clientes va cada referencia.
08 · ChecklistChecklist antes de imprimir tus etiquetas
Antes de aprobar un diseño de etiquetado de frutas, repasa esta lista con tu equipo de calidad. Es la misma que usamos en nuestro departamento de preimpresión:
- País de origen completo y legible
- Envasador identificado con nombre y dirección o código
- Categoría, calibre y variedad cuando la norma o el cliente los piden
- Peso neto y lote en envases de venta al consumidor
- Código de barras verificado y en zona plana
- Material y adhesivo probados en cámara
- Hueco para un segundo idioma si exportas
- Marca, colores y tipografía coherentes con tu gama
Si tienes dudas con algún punto, nuestro equipo te ayuda a revisar tus etiquetas actuales y a preparar plantillas por producto. Puedes ver ejemplos en nuestra página de etiquetas hortofrutícolas, conocer cómo trabajamos con los almacenes de la zona en etiquetas hortofrutícolas en Málaga y en Almería, o descubrir todo lo que imprimimos para empresas de la provincia en etiquetas adhesivas en Málaga.
